Desde hace un par de años, tengo por costumbre dejarme para el 1 de enero alguna de las comedias estrenadas durante el año anterior. Cosas de tradición o superstición, como llevar ropa interior roja o comerse las doce uvas, para mí empezar el año con una comedia es una forma de invitar al buen rollo y al optimismo.Mientras que en 2009 la comedia elegida fue “Tropic Thunder”, este año ha sido el turno de “Resacón en Las Vegas”. Sí, se que el nombre echa para atrás. En realidad el título original es “The Hangover” (“La Resaca”, o “El Resacón”), y la historia gira en torno al post-pedo de una despedida de soltero cuyos invitados son el novio, sus dos mejores amigos y su cuñado. El único problema es que, al despertar, el novio habrá desaparecido.
Como en “Colega, ¿dónde está mi coche?” uno de los aciertos de la película es el de no mostrarnos lo que pasó durante esa noche de desfase y perversión. Son los tres amnésicos y resacosos protagonistas los que deberán desandar sus pasos para ir reconstruyendo la noche anterior y encontrar al novio, descubriendo al mismo tiempo que el espectador todas las locuras que hicieron, los turbios lugares que visitaron y los estrafalarios personajes con los que se fueron topando.
Una película menos descerebrada de lo que parece a simple vista, aunque no exenta de algunas dosis de mal gusto. A destacar el papel de Zach Galifianakis como el cuñado del novio, un personaje desconectado de la realidad, en otro mundo, un niño grande totalmente surrealista, y los magníficos créditos finales (no digo nada para no chafar la sorpresa) que hacen que la comedia acabe por todo lo alto.
En definitiva, una agradable sorpresa, una comedia muy superior a la media a la que, como al olmo, tampoco hay que pedirle peras, pero que ofrece más de una carcajada.




Cuando trabajaba en la Fnac dedicaba tres cuartas partes de mi jornada a curiosear entre los DVDs. Había muchas películas que enseguida llamaban mi atención. Películas premiadas, desconocidas, con carátulas atrayentes, de las que apuntaba el nombre para intentar conseguir después (tarea difícil en muchas ocasiones).
